La Experiencia del Tai Chi Chuan de la Familia Yang en Latinoamerica

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            En noviembre del 2011, cuando finalizó su primer seminario en Argentina (Mendoza), el Maestro Yang Jun dice: “el Tai Chi es un hilo que nos conecta a todos”. Más allá del tiempo y del espacio, sin fronteras, la experiencia de compartir nuestro amor por este Arte Marcial con amigos de varios países del continente sur americano es única. En el Seminario de São Paulo recibimos practicantes de Venezuela, Perú, Argentina, Uruguay, Panamá y Bolivia. Y por primera vez tuvimos un Seminario dictado por la Maestra Fang Hong, esposa del Maestro Yang Jun, ella no apenas fue muy bien recibida como también ovacionada cuando termino su seminario en São Paulo. Siendo Brasil un país tan grande es imposible no mencionar todos los estados que estaban ahí presentes:  Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Sergipe, Brasilia, Rio de Janeiro, Minas Gerais y tantos otros. En Mendoza también estaban presentes Uruguayos, Venezolanos, Colombianos y Brasileros. Todos compartiendo la alegría de poder estar juntos haciendo lo que para muchos es su vida. Muchas vidas dedicadas para que el Tai Chi Chuan de la Familia Yang siga vivo, verdadero, fluyendo y creciendo como un gran hilo tejido por todas las culturas y países conectándonos todos por nuestros corazones.  Las enseñanzas del Maestro Yang Jun hacen esta conexión, y nos acerca a los Maestros de la Familia Yang. Son pocas las veces que el mundo pone su mirada sobre estes países que están por este continente suramericano. Una de nuestras amigas de Venezuela dijo una vez: “somos huérfanos de este conocimiento”. Son muchos los obstáculos que se ponen en el medio del camino: la lengua, la política, la economía, la distancia… Pero lo que estamos descubriendo acá cuando nos encontramos entre Brasileros, Argentinos, Uruguayos, Peruanos, Venezolanos, Colombianos, Panameños,  es que el amor y la fuerza nos mueve y nos envuelve de tal manera que logramos ir más allá de las fronteras territoriales o cualquieras otras que puedan haber, y cambiar completamente esta condición. Ya no somos más huérfanos. Si abrimos nuestros ojos para mirar alrededor, nuestros corazones para sentir el cariño y el cuidado de todos nuestros amigos practicantes sabremos que estamos todos juntos. Sabremos que el Tai Chi de la Familia Yang nos une y nos hace una gran Familia. Tener al Maestro Yang Jun presente en Brasil y Argentina ofreciéndonos Seminarios es una prueba de eso. Tener a los Profºs Roque Severino, Angela Soci, Sergio Arione y muchos otros que se dedican tanto a traernos este conocimiento hace más de treinta años, es una prueba de eso. Todos nos dedicamos a que el Tai Chi de la Familia Yang llegue a todos los rincones de este continente para que esta condición se cambie por completo. El Tai Chi es algo para compartir, para ser dado y no guardado, es para que uno se done por completo. Una de las máximas del Tue Shou dice: “Olvídate de ti mismo y siga el otro”. En estos encuentros tenemos la oportunidad de vivir eso, y poder verdaderamente tornarnos hermanos. Son inúmeros los intentos por toda nuestra historia de establecer lazos entre todos. Más allá de las diferencias políticas, económicas, territoriales, las lenguas, culturas, costumbres, somos todos un solo corazón. Y como dice el Maestro Yang Jun: “el Tai Chi es un hilo que une a todos”. Con su presencia constante en Brasil desde hace más de diez años y ahora en Argentina. Esperemos que eso pueda expandirse y así nuestra Familia crece. Ya no somos más huérfanos, ya no estamos solos.

por Paula Faro

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